Todo surgió un día (como suelen surgir las cosas). En realidad estuvo en mi cabeza desde hacía tiempo, y con el paso de los meses la idea iba, venía, pasaba por mi mente como un pajarillo, se posaba en ella y tras un breve espacio de tiempo salía volando. Pero el día que decidí enviar mi currículo a un hospital de Santa Cruz de Tenerife fue el que decidió el asunto.La idea: viajar, salir por un tiempo de Murcia (aún siendo para mi una tierra desconocida en muchos de sus lugares) e instalarme en otra ciudad para trabajar en lo que había estado dedicando mi tiempo, ser enfermero diplomado. Mis dudas tuve entre el archipiélago balear y el canario, pero la distancia, el clima y la situación me hicieron decantar por las Islas Canarias.
Tenía ganas de viajar, ganar experiencia y enriquecerme, con la experiencia que da el salir del nido para buscarte las castañas por tu cuenta.
Cuando recibí la llamada del hospital que nos daba luz verde para venir a Tenerife con trabajo, mi novia y yo no nos lo podíamos creer. (Por cierto, nos íbamos los dos).
Surgían los "madremia", los "¿¿¿ande coño vamos???", "se nos a ido la pinza", y al final la de "¡¡¡nos vamos a Canariaaaaas!!!"; era una oportunidad interesantísima que nos atraía muchísimo y que a cualquier joven de nuestra edad le gustaría tener.
La única pega era dejar atrás a la gente que más queríamos, amigos y familia, y algo con lo que no contaba y que pronto empecé a notar dentro de mí, la añoranza de la tierra en la que crecí.
Más adelante, me dí cuenta de que algunos ratos, de vez en cuando, me paraba a pensar y valoraba realmente mi tierra de origen, sus costumbres, su día a día, sus lugares y sus limones... (jeje), pero bueno eso sería más adelante, en mi estancia en la isla.
(Este sentimiento no quiere decir que me arrepienta ni mucho menos de haber venido aquí, al revés, creo que es la mejor decisión que he tomado en mi vida, pero ello no quita que me acuerde de mi Murcia querida...)
Continuará...
P.D.: Aquí unas cuantas fotos.

La playa de Benijo, corrientes muy peligrosas y olas gigantes.

Fran (yo), Elo y Carolina en Taganana.

Playa de las Teresitas (que frecuentamos a menudo tanto para bañarnos, como para hacer botelleos por la noche).

Aquí se ve mejor desde el mirador, simplemente guapísimo.

Nuestra peña--> David, Elo, Dani (Parla o Parls), Pilar (Piluka) y Carlos (Cordero o Corder) jajaja. Todos informáticos menos Pilar y mi novia. Muy buena gente todos.

Sergio (compañero del curro) y yo en la celebración de la boda de Elena (sí, leeis bien, llevamos aquí mes y medio y ya hemos tenido una boda).
Próximamente más chavales, gracias y hasta pronto.
¡¡¡NO OLVIDÉIS ESCRIBIR!!!

